Qué se considera original

Para una apostilla, la autoridad generalmente necesita una firma, sello o estampilla oficial original que pueda verificar. Rara vez basta con un escaneo, una fotografía o una simple impresión.

Original, copia y copia certificada

Una copia certificada sólo confirma que la copia corresponde al original presentado. Esto puede ser suficiente si el destino acepta copias certificadas. Sin embargo, para muchos trámites en el extranjero se requiere el original o una nueva copia oficial.

Documento público o declaración privada

Los certificados de estado civil, los documentos judiciales y los extractos de registros son documentos públicos típicos. Los contratos privados, las declaraciones de consentimiento o las cartas de empresa suelen requerir primero un notario o una autoridad.

No separar, no volver a coser

Si la apostilla y el documento han estado vinculados, esta conexión no debe cortarse. Las páginas posteriores, las nuevas traducciones o los encartes sueltos pueden significar que el paquete ya no se acepta.

Cuando una copia nueva es mejor

Cuando se trata de estado civil, antecedentes penales, registros comerciales o lugar de residencia, una nueva copia oficial suele estar más limpia que un documento antiguo con una copia. Muchos destinos quieren documentos actualizados y conservar los originales.

Planificar correctamente los paquetes de documentos

Si el original, la apostilla y la traducción se envían juntos, debe quedar claro de antemano si la traducción debe estar firmemente vinculada y si la apostilla se traducirá en su totalidad.

Examen práctico

  • ¿Qué país y qué destino específico?
  • ¿Original, copia certificada o declaración privada?
  • ¿Apostilla, legalización o simplemente traducción jurada?
  • ¿Se debe traducir la apostilla misma?
  • ¿Qué tan actualizado debe estar el documento básico?